Practicar deporte es algo muy importante e indudablemente el período post cuarentena, ha motivado aún más a ponerse las zapatillas y… ¡A correr!

Una de las partes del cuerpo a la que, frecuentemente, no prestamos mucha atención son los pies. Si eres un runner habitual, tendrás que tener en cuenta que tus pies se convierten en un verdadero instrumento, que necesitarán de un cuidado y de un mantenimiento especial para seguir corriendo y hacer aquellos kilómetros que tanto te gustan.

Los pies de un runner hay que cuidarlos todo el año. Y no solo por temas de salud, sino que una pedicura al mes puede hacerte mejorar tu rendimiento.

En Le Petite Pause, ofrecemos un nuevo servicio creado para cuidar los pies de aquellos aficionados a ponerse las zapatillas de correr con cierta frecuencia.
Gracias a esta pedicura, los runners, podrán prevenir el riesgo de tener molestias durante el entrenamiento o las competiciones y, al mismo tiempo, evitar que los
pies padezcan algunos de los problemas más comunes, como:

● Hematomas ungueales : provocados por la presión continua de los dedos con la zapatilla durante la carrera;
● Hongos: recuerda que los pies transpiran y suelen estar húmedos durante mucho tiempo, eso genera la aparición de hongos en las uñas;
● Callosidad y ampollas: nuestros pies no reparten bien la presión del peso sobre la planta del pie, eso genera queratinocitos (callosidades) en la zona más afectada. Además, el calor y la fricción pueden provocar la formación de ampollas.
● Traumatismos: una mala pisada puede producir dolor y lesiones que pueden afectar no sólo los pies sino también los tobillos, las rodillas, las caderas o la columna vertebral.

La pedicura runner empieza tratando la zona de las durezas a seco, después pondremos los pies en un pediluvio con aceite del árbol del té y sales que ayudarán a descongestionarlos, limpiarlos y refrescarlos.

A continuación, empezaremos con el cuidado de las uñas con su corte, limado y pulido y con el tratamiento de las cutículas. Es importante dejar las uñas bien cortada para evitar presión durante la carrera . Si en necesario, damos otro repaso a las durezas, pero con moderación, dejando una capa de piel más dura, evitando así la generación de heridas o ampollas, dado que NUNCA se quitan del todo las durezas.

Exfoliamos los pies y las piernas y seguimos con el masaje con una crema específica, en las zonas de las durezas de los pies para hidratarlas y después masajeamos las piernas para recuperar el tono muscular y sanguíneo.
Por último, aplicaremos una base fortalecedora de ajo y limón, que crea una capa protectora a las uñas, dándole más cuerpo y resistencia. Además sus ingredientes naturales protegen las uñas de infecciones y hongos.

Por supuesto siempre cabe la posibilidad de poner la nota de color, con un esmaltado normal.